Normalmente la mayoría de artistas son polifacéticos, pero el caso de Mercè Rodoreda nos ha sorprendido gratamente. Rodoreda es una de las escriptoras catalanas del siglo XX y está de más decir que ha escrito un sinfín de obras claves para la literatura de este país, y que estas han sido traducidas a numerosos idiomas. Pero quizá lo que mucha gente no sabe es que Rodoreda también tiene una faceta pintora que podemos descubrir hasta el 1 de febrero en La Pedrera.
En ‘Mercè Rodoreda, pintora’ se exponen una serie de obras entre las cuales hay collages, aquarelas y aguados que la escritora realizó entre 1949 y 1957, durante su exilio en París y Ginebra. Sin duda, se trata del legado más desconocido de esta célebre autora, que en sus pinturas delata influencias de Klee o Kandiski.


