Escenificar un Ibsen es, como pasa con todos los clásicos de la dramaturgia, a la vez un reto y una pesadilla para cualquier actor y director de teatro. Al pánico de enfrentarse con una obra escrita desde y para otra época, se le suma el sentimiento de responsabilidad de deuda para con los grandes. Magda Puyo y Carles Mallol se han saltado una de estas premisas adaptando a la actualidad el texto de ‘Espectres‘, un drama de familia en tres actos escrito en 1883 por Henrik Ibsen con la intención de denunciar la doble moral imperante en la sociedad del momento. Como el tema es terriblemente actual tal vez no hacía falta forzar tanto la modernización de los personajes, que pasan de ser un pastor luterano (Manders, interpretado por el siempre genial Jordi Boixaderas) a un abogado militante en las filas del Opus, o la joven Regina, tímida y virginal en el original que se convierte una adolescente fresca (Queralt Casasayas) que parece curtida en todas las lides a base de leer Nuevo Vale. La capacidad dramática de Emma Vilarasau está, en este caso, ligeramente desbordada y confiere al personaje de Elena Alving, la cabeza de esta familia que más que desestructurada está en ruinas, un aire tal vez un poco sobreactuado para defender un texto que ya lo dice casi todo solo. En cambio Boixaderas está inmejorable.

Ir vosotros mismos al teatro Romea!

detalles

comparte este artículo