Los lagos artificiales de Barcelona son una de las ofertas más originales para refrescarse. Unas piscinas muy diferentes donde se puede jugar y hacer ejercicio. Así, en medio de la ciudad, encontramos el Lago de la Creueta del Coll o el del parque deportivo municipal Can Dragó, abiertos toda la semana, incluidos sábados y días festivos.
Por otra parte, sin tener que desplazarse hasta las playas, y en medio de la ciudad, encontramos la llamada Playa de L’Eixample. Se trata de un espacio situado en el interior de la manzana de la Torre de les Aigües. Pensada en un principio para los más pequeños, se trata de un equipamiento acuático único en la ciudad.
Finalmente hay que destacar que, con vistas al mar, están las piscinas municipales de Sant Sebastià, que permiten disfrutar de la brisa marina con todas las facilidades que ofrecen las instalaciones de una piscina.


