Quien sentenció que, antes de morir, se tiene que tener un hijo, escribir un libro y plantar un árbol, se debió quedar a gusto. Y eso que no sabía que su frase serviría de punto de partida para una comedia teatral.
Jordi Silva ha escogido ésta dentro del centenar de dichos populares que intentan solucionarnos la vida dándonos la receta mágica de la felicidad. Algunas más acertadas que otras, estas sentencias evidencia la necesidad del ser humano de decidir de forma premeditada lo que necesitamos para sentirnos realizados. Y es sobre este delicado equilibrio entre los sueños o los deseos y la vida real que trata esta historia cómica de frustraciones pero también de finales felices.
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Hasta el 30 de Marzo!



