Una de las obras más imponentes de todo el repertorio vuelve a Barcelona después de más de 15 años de ausencia. Los Gurrelieder, de Schönberg, impresionan no solo por las grandes fuerzas orquestales y corales que requieren, sino también por la opulencia de su lenguaje posromántico, con toques expresionistas que nos recuerdan que su compositor estaba a punto de cambiar la historia de la música.
Eiji Oue, director titular de la OBC, que ya ha mostrado en otras ocasiones su sintonía con el repertorio sinfónico-coral, tendrá en la partitura de Schönberg una buena oportunidad para desplegar su estilo expansivo.
Además de la orquesta, el escenario de L’Auditori estará ocupado por las fuerzas combinadas de tres de los mejores coros del país -el Orfeón Catalán y los coros Lieder Cámara y Madrigal-, así como por un solvente equipo de solistas donde destacan la soprano Melanie Diener, la mezzo Jane Irwin y los tenores John MacMaster y Thomas Randle. 12-13 enero.
La cita se espera con expectación porque su protagonista ha cancelado todas sus actuaciones por todo el mundo en los últimos meses, un hecho que ha generado ríos de tinta y unas cuantas especulaciones.
El recital que ofrecerá en el Gran Teatre del Liceu, una de sus primeras apariciones públicas después de este largo periodo de descanso, permitirá captar de primera mano el estado de forma de Rolando Villazón, una de las estrellas indiscutibles del mundo de la ópera gracias a una voz bellísima y un temperamento comunicativo.
A buen seguro que el tenor mexicano contará con el apoyo del público que ya lo ovacionó encarecidamente en la espléndida Manon, de Massenet, que protagonizó la pasada temporada.
En esta ocasión, Villazón contará con el acompañamiento al piano de Bryndon Hassman para interpretar un repertorio variadísimo (ecléctico es el término usual en estos casos), que va de Schumann a Obradors, pasando por Händel, Massenet o Fauré. 13 de enero.
El barroco francés es uno de los territorios predilectos de Jordi Savall. Todo el mundo recuerda su participación decisiva en la película Todas las mañanas del mundo, pero si aquí el centro de atención era el repertorio de cariz más íntimo para viola de gamba, el nuevo concierto en L’Auditori del músico de Igualada dentro del ciclo El Sonido Original: Orígenes y Memoria nos acerca a la vertiente más brillante de la corte de Versalles.
Al frente de Le Concert des Nations, Savall propone tres suites orquestales extraídas de sendas óperas de los siglos XVII y XVIII: Alceste, de Lully, (el padre de la tragedia lírica francesa), Alcione, de Marais (más recordado hoy en día gracias justamente a Savall, por su producción para viola de gamba), y Les Boréades, de Rameau, (punto final y magistral de toda una forma de entender el género).
Son casi cien años que ilustran el gusto francés por el color orquestal y por los ritmos de danza de todo tipo, elemento indispensable, desde la época del Rey Sol, de toda obra lírica en el país vecino. 21 de enero.
Otras sugerencias
17 enero. Monográfico dedicado a Beethoven para la nueva visita a L’Auditori de Lorin Maazel y la Sinfónica Toscanini dentro del ciclo Ibercàmera, con Alexei Volodoin como solista del Concierto para piano n.º 3.
18-20 enero. Finlandia y Argentina, de la mano de Sibelius y Piazzolla (más el bandeonista Pablo Mainetti), se dan la mano en L’Auditori en el regreso de Ernest Martínez Izquierdo en el podio de su antigua orquesta: la OBC.
19-20 enero. Uno de los más estimulantes jóvenes directores del momento, Pablo González, dirige en el Palau de la Música la Sinfónica del Vallès y el pianista Mladen Colic en obras de Chaikovski y Nielsen.
25 y 27 enero. El Concurso Internacional Francesc Viñas lleva ya 45 ediciones descubriendo nuevos valores del canto. El Gran Teatre del Liceu será el marco de la prueba final y del concierto de los vencedores.


