La ciudad marca tendencia junto con Amsterdam, Copenhague, Dublín y Tallin
Olvídate de Londres o París. Así se expresa la prestigiosa publicación alemana Der Spiegel en un especial sobre las ciudades más cool de Europa. Entre estas, está Barcelona, que se ha hecho un hueco, junto con Amsterdam, Copenhague, Dublín y Tallin, en la peculiar clasificación de la revista.
Los autores del reportaje consideran que una ciudad cool es aquella que atrae a lo que llaman clases creativas, es decir, a los trabajadores en los ámbitos de la tecnología, las artes y la creación en general.
Barcelona seduce
La capital catalana se ha convertido en un polo de atracción para los jóvenes profesionales europeos, afirma la revista; aunque también para los no tan jóvenes: el rodaje de Woody Allen en Barcelona es el primer ejemplo que citan.
Pero las claves del magnetismo de Barcelona son otras según los redactores del especial. La transformación de la ciudad con motivo de los Juegos Olímpicos de 1992 y el Foro Universal de las Culturas del 2004 tienen mucho que ver en una ciudad donde nos aseguran que el diseño es omnipresente.
El nuevo símbolo de esta Barcelona cosmopolita, abierta y creativa es, según Der Spiegel, la Torre Agbar, “un cohete gigante de aluminio que se vuelve rojo y azul por la noche”.
La publicación destaca el 22@Barcelona, el innovador distrito que aglutina empresas de los sectores de la tecnología y la comunicación, como uno de los cambios más interesantes que está experimentando Barcelona, ya que está creando en torno a 150.000 nuevos puestos de trabajo.


