Todo aquello que no te he dicho nunca puedes leerlo en mis ojos. Lo descubrirás en obras de arte sinestásicas, que como tú provocan mezcla de sensaciones. Esto es una invitación para percibir de una forma diferente.
Como Genevive Cadieux, escúchame con tus ojos. Así se llama la obra de la que surge el nombre de la exposición en la que me he perdido, “Escucha con tus ojos”, en el CaixaForum. Tres fotografías de un grito silenciado, del sonido que sale de dentro pero que solo algunos pueden percibir. Es una habilidad casi animal.
Me he acercado a la Escena de conversación, de Juan Muñoz, para ver si podía escuchar lo que decían estas tres figuras que parecen salir de un saco. Pero su conspiración queda aparte. Tienen un secreto.
Secretos en blanco y negro
Como el de las dos chicas que insinúa sobre la tela Julio Sarmento, en Laura y Alice (9). Las dos, a punto de compartir confidencias. La imagen, una de las “pinturas blancas” del artista portugués, es un gesto y poca cosa más. Es como el misterio de la niebla.
Para perderme en soledad, entro en Se cuenta último el hueso – Espacio del dolor, una habitación forrada de plomo. En esta instalación de Joseph Beuys no entra el sonido ni la luz. Solo hay una bombilla. Me quedo incomunidada con mis propios secretos.
Colores y signos
Después de estas dos experiencias artísticas, una en la oscuridad y otra en el silencio blanco, me adentro en el mundo de los colores.
En Observaciones sobre los colores Gary Hill hace suyos los interrogantes de Ludwig Wittgenstein sobre la dificultad del lenguaje para describir los colores. Una de tantas.
En cambio, Rosemarie Trockel nos demuestra que hay signos que trascienden a lo que hacen referencia. Logotipos comerciales para hablar de la condición femenina, mi dualidad. Imágenes, para hablar sin palabras.
Ruidos y silencios
Cierro los ojos. Escucho como el accidente de coche provocado por una cremallera ha hecho caer una bandeja de quirófano. Estoy en El posible, una instalación interactiva de Dora García, que consigue que imaginemos historias a base de ruidos superpuestos.
De golpe se hace el silencio por una parte de música.En Canon perpetuo Cornelia Parker crea un círculo con instrumentos de viento de latón chafados. Ya no hay música.
Juegos de palabras
Solo me queda, quizás, construir palabras con naranjas y pomelos, como invita Rivane Neuenschwanderen Palabras cruzadas, una especie de scrabble gigante.
Si me faltan letras, las irá a buscaría Lluvia de texto, una instalación interactiva de Camille Utterback y Romy Achituv. En la pantalla, de nuevo me encuentro conmigo misma, en una versión en blanco y negro, encima de malas letras de un poema imposible de leer flotan para después desaparecer.
No sé si con todo eso he descubierto las maneras de decir todo aquello que es tan difícil. Tendría que haber un encuentro que no fuera como el que Jo�o Onofre recrea en una videoproyección a partir de la primera escena de Martha, de Fassbinder. Un hombre y una mujer que no se encuentran nunca por culpa de un bucle infinito.
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- Escrito por miriam
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Memoria Futura 5:04 el 10/09/2007 | #
Martha, la víctima servil…
La colaboración entre *Rainer Werner Fassbinder* y el cinematógrafo, *Michael Ballhaus* está llena de momentos brillantes, movimientos precisos y vertiginosos de una cámara que cual bisturí del mejor cirujano explora las intersecciones de escenas …